|
Nada está listo para dejar la vieja casa
La madreselva se oculta del día
Las copas de oro se están secando
Mi corazón es un cohete que no cesa
Me arrastro con el bastón del árbol de molle
Soy un antiguo violín agitado
Huérfana de padre No tengo hogar bien constituido
Delirante me confundo entre las estatuas
No tengo un segundo libre
Mi cuerpo pesa de tanto dolor y casi no respira
Nada está listo para dejar la vieja casa de Pando
Acaso los sueños, el viento, las remembranzas
Y aquel filme del Viejo Buñuel
(Ustedes están tendidos de espalda
cada uno con su tarde cotidiana
su labor imprescindible
sus eternas sesiones
su amor clandestino
Yo soy un pálido vientre largo
lleno de piedras diminutas
soy sólo una espía de la vida
que juega a las escondidas
y deja caer su abanico)
|